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Kinesiología UC realiza un positivo balance de sus prácticas clínicas en pandemia

Aprendizajes compartidos por alumnos, docentes y contrapartes clínicas, en un contexto único de una pandemia de las dimensiones del Covid-19, constituyen el balance del periodo de prácticas clínicas 2020 y 2021. Entre abril y mayo se tituló la generación de internos 2020, mientras que los rezagados por diversas causales, lo harán en agosto y septiembre de este año. 

Fecha: 10 de agosto 2021

Las prioridades y restricciones sanitarias que planteó el sistema de salud público y privado para enfrentar la pandemia, sin duda determinaron el curso de las prácticas clínicas de muchas carreras de la salud. Kinesiología UC fue una de ellas y pese a la suspensión temporal de éstas y el alto nivel de incertidumbre, docentes y estudiantes destacan este periodo como una oportunidad única de aprendizaje simultáneo entre profesionales y estudiantes, y la valoración del trabajo en equipos interdisciplinarios y la contención colaborativa.

 

Pamela Díaz, kinesióloga y coordinadora académica del campo clínico de la carrera de Kinesiología UC, tanto en internado como en actividades curriculares de primer a cuarto año, además de responsable del programa de internado y la coordinación del área docente en neurokinesiología, señala a 18 meses de iniciada la pandemia por Covid-19, que han logrado actualizar las prácticas clínicas con un positivo balance, considerando los cambios evolutivos que supuso este escenario. 

 

“Somos la única carrera con internado todo el año, el cual incluye 7 rotaciones. En 2020 comenzamos con una cantidad de cupos disponibles mucho mayor al necesario, pero  considerando las cuarentenas y su impacto en el sistema de salud, conversamos con los campos clínicos y decidimos dejar a los alumnos en pausa por un par de semanas. Con la Dirección de carrera y el equipo de profesores de Internado nos organizamos de forma responsable y decidimos que el ingreso al campo clínico sería voluntario (considerar que recién en el mes de mayo del 2020 se modificó el seguro escolar para que se incorporara Covid-19). Contamos con un grupo de estudiantes que quisieron continuar y partimos con la red hospitalaria UC-Christus, aumentando progresivamente los cupos en otros campos clínicos en convenio vigente. Ya en octubre teníamos al 100% de los alumnos en campo clínico (75 estudiantes de la generación 2020 más 8 estudiantes rezagados). Entre los meses de abril y mayo de este año logramos que la generación de internos 2020 se titulara, y esperamos que en agosto finalicen los alumnos rezagados y los que iniciaron su proceso de práctica profesional en agosto del año 2020. Actualmente la promoción de internos 2021 está rotando en un 100% y tenemos la esperanza de que antes de marzo 2022 todos los alumnos estarán titulados”.

 

Para Pamela, alcanzar este resultado es solo gracias al esfuerzo y la alineación de todo un equipo, desde la Directora de carrera y el Director de Pregrado, los profesores Jefes de Internado, hasta docentes clínicos de los campos clínicos propios y asociados; todos comprometidos 24/7 y entregando refuerzo positivo continuo a los alumnos, conscientes del nivel de agotamiento y el impacto de un clima de incertidumbre generalizado. Para concluir, señala: “Estoy muy agradecida de nuestro equipo, del afiate y el compromiso demostrado, la actitud y el profesionalismo. Creo que mi principal dificultad fue aceptar la frustración de que las cosas no salieran en los plazos necesarios y comprender que habían muchas variables en juego. Las proyecciones eran semana a semana, lo que exigió mucha flexibilidad y capacidad de adaptación”.

 

La gestión y la relación con todos los campos clínicos fue determinante en la coordinación de las prácticas clínicas. Nuestros estudiantes tienen un nivel de formación muy buena y demostraron un real aporte en los equipos de atención.

 

En lo que resta del 2021, Pamela Díaz explica que las prioridades están situadas en egresar a los alumnos y reactivar convenios para internado electivos en regiones.

 

Asimismo, desde el año pasado, estamos trabajando para sacar adelante las prácticas curriculares de cuarto año, logrando organizar actividades en campo clínico de 16 horas por cada área disciplinar (neurokinesiología, músculo esquelético y cardio respiratorio), antes de que ingresaran al internado. Este año nos propusimos duplicar la cantidad de horas prácticas en campo clínico (un ciclo de actividades intensivas por cada semestre) se duplicará el número de horas para mejorar la preparación de nuestros alumnos. La encargada destaca la importancia del acompañamiento y la contención que entregó el Programa de Salud Estudiantil UC, tanto a estudiantes como a docentes clínicos, y el trabajo de los profesores jefes de internado.

 

Por su parte, Sebastián Franco, kinesiólogo de la Unidad Geriátrica Aguda y de la Unidad Médico Quirúrgico del Hospital Clínico La Florida, además subrogante de la Jefatura del área de Medicina Física y Rehabilitación, y miembro del Comité de Ética Asistencial del mismo hospital; responsable de la coordinación de las prácticas de la UC hace aproximadamente 7 años, sostiene que: “Este rol ha sido una experiencia muy buena, ya que la UC tiene un plus en la formación y una mirada ética muy positiva, lo que sumado a una eficiente coordinación con los colegas y una buena recepción ante críticas y recomendaciones, permiten que este enlace fluya con un beneficio recíproco. Durante la pandemia, en la primera ola, había un miedo generalizado, dado que desconocíamos el comportamiento del virus y se observaba la devastación de los centros de salud. Este hecho nos obligó a resguardar la salud del equipo y por ello se suspendieron las prácticas clínicas, pero tras aprender más del virus y observar las ganas por retomar la docencia, establecimos requisitos mínimos para reanudar las prácticas, más aún considerando la oportunidad única que significaba aprender en el contexto de una pandemia cardiorrespiratoria”.

 

Franco explica que en una primera etapa evitaron turnos de noche por el uso compartido de residencias, y extremaron el desarrollo de una cultura de autocuidado y el uso de elementos de protección.

 

“Los desafíos planteados para lo que queda del año incluyen retomar exámenes presenciales, evaluar habilidades blandas y valores profesionales, ambos tan importantes como el basal técnico. También esperamos aumentar las semanas de prácticas de 5 a 6, mejorando deficiencias técnicas observadas en las generaciones afectadas por el estallido social y la pandemia. Esperamos estabilizar algunas unidades y recibir más alumnos y pensar de manera conjunta, cómo nos enfrentamos a pacientes secuelados por Covid-19, humanizando la asistencia kinésica de nuestros pacientes”, concluye Sebastián Franco.

 

Finalmente, Guido Rodríguez, alumno egresado hace 3 meses de Kinesiología UC, asegura que “la experiencia práctica es lo más importante de nuestra carrera. Al principio -antes de comenzar la pandemia- estaba muy motivado por aprender en un centro kinésico particular y luego fui a neurología pediátrica del Hospital Clínico de La Florida. Una vez que comenzó la pandemia, fue un proceso fuerte la incertidumbre cuando nos suspendieron la práctica, pero luego retomé unos 3 meses más tarde en la UCI pediátrica del Hospital Clínico UC-Christus y fue maravilloso ese internado, que además coincidió con todas las medidas de prevención del Covid-19. Más adelante continué mis prácticas en el área musculo esquelética en Clínica San Carlos de Apoquindo y realicé mi internado electivo en la UCI Adultos del Hospital Clínico UC-Christus. Fue una excelente oportunidad de aprendizaje y tuve la suerte de rodearme de un equipo humano sorprendente. Siempre traté de mantener una actitud positiva, de ser constante y enfocarme en la ayuda que estábamos prestando en un momento tan crítico. Todos estábamos aprendiendo y hubo un esfuerzo interdisciplinario que incluyó a médicos, kinesiólogos, fonoaudiólogos, nutricionistas, terapeutas ocupacionales, enfermeras y tens; todos trabajando simultáneamente de manera colaborativa. Fue increíble saber que estábamos aprendiendo en la primera línea, junto con profesionales de larga trayectoria, una instancia que pocas veces sucede”.

Kinesiología UC agradece la colaboración de su red de campos clínicos: Red de Salud UC-Christus, Centros ANCORAS UC , Hospital Sótero del Río, Hospital Clínico La Florida,  Clínica Familia, Hospital Josefina Martínez, Kine Self, Unidad Medicina Deportiva UC, Club Deportivo Cruzados, Hospital del Trabajador, Fundación Las Rosas, Pequeño Cottolengo, Instituto Nacional de Rehabilitación Pedro Aguirre Cerda, Corporación de Salud Municipal de Renca, Clínica MEDS, Fundación Nuestros Hijos, Patronato Madre e Hijo, Clínica Migraimagen, Hogar de Ancianos Enrique Padros Claret, TrainFes Center, Clínica Hogar Buena salud, y Centro de Parkinson (CENPAR).

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